Equipar la entrada: vestidor, perchero y almacenamiento mural diseño
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La entrada da el tono a su interior. Es el primer espacio que se ve, y a menudo el más descuidado: llaves desordenadas, zapatos amontonados, abrigos que rebosan. Sin embargo, unas pocas piezas bien elegidas bastan para transformar un pasillo en un espacio funcional y acogedor.
El vestidor mural: todo al alcance de la mano
Un vestidor mural sustituye al perchero de pie y al mueble zapatero voluminoso por un sistema fijado al muro que libera el suelo. Los vestidores Variand combinan armario, percheros, espejo y almacenamiento en un solo módulo — en abedul o roble macizo, con detalles en metal.

El Vestibule (E12) integra un espejo, un armario y una barra magnética. El Intégral (E05) añade ganchos y un compartimento cerrado. El Essentiel (E10) va al grano: percheros de madera y metal, nada más. Tres formatos para tres tipos de entrada — del piso parisino al recibidor de una casa.
El perchero mural: la base
Si el espacio es demasiado reducido para un vestidor completo, una simple barra mural con ganchos hace el trabajo. La barra Variand se fija al muro con unos pocos tornillos y acoge abrigos, bolsos y bufandas. Los ganchos se reposicionan en la barra sin herramientas.

La ventaja del sistema modular: empiece por una barra y unos ganchos, luego añada una estantería, un zapatero o un vestidor completo con el tiempo, sin rehacer las fijaciones.
El zapatero: liberar el suelo
Los zapatos en el suelo son el enemigo de una entrada ordenada. Un zapatero mural soluciona el problema fijando los pares al muro, a la altura de la vista. El Variand A04 en acero y abedul acoge varios pares sin tocar el suelo — el paso queda despejado para la limpieza.

La estantería vestidor: el compromiso
Entre el vestidor completo y la simple barra, la estantería vestidor Variand A03 ofrece un estante alto (para gorros, guantes, bolsos) y una barra para colgar abajo. Un solo módulo que cubre el 80 % de las necesidades de una entrada.

Tres reglas para equipar bien la entrada
Liberar el suelo. Todo lo que pueda fijarse al muro debe estarlo: abrigos, zapatos, llaves, correo. Un suelo despejado amplía visualmente el espacio y facilita la limpieza.
Un espejo cerca de la puerta. Útil y luminoso — el espejo permite revisar el aspecto antes de salir y refleja la luz natural en un espacio a menudo oscuro.
Pensar modular. Las necesidades evolucionan — un sistema mural con clips permite añadir o reposicionar los elementos sin perforar nuevos agujeros.